NOSTALGIA SPECTRUM
Historia, hardware y juegos del Spectrum 16K / 48K y Spectrum+

domingo, 7 de marzo de 2010

HISTORIA. Sir Clive Sinclair (II)

En noviembre de 1962 Sinclair Radionics Ltd. lanzó al mercado su primer producto: el Sinclair Micro Amplifier. Según la publicidad era el amplificador más pequeño del mundo, del tamaño de una moneda. En poco más de un mes este producto se hizo famoso y sus ventas crecían.
El concepto de marketing de Sinclair se basaba en la venta, bajo pedido postal, de productos que destacaban por su precio y tamaño. Esta sería su eterna filosofía: reducido precio, reducido tamaño.
En aquel momento, el único empleado de Sinclair Radionics era su propio fundador; los trabajos de pedidos, distribución y ensamblado lo realizaban dos compañías subcontratadas en Cambridge: Cambridge Colsutants Ltd y Polyhedron Services. El fundador de la segunda, Rodney Dale, escribiría, veinte años más tarde, la primera biografía de Sinclair.
Tras el lanzamiento al mercado del pequeño amplificador, le seguiría una radio portátil de diseño extraplano. El éxito de la Slimline fue tal que los pedidos se acumulaban, provocando continuos retrasos en su distribución. Fue entonces cuando se unió a la compañía Jim Westwood, como ingeniero jefe, y brazo derecho de Clive durante los próximos veinte años.
Sinclair Radionics Ltd. continuó lanzando al mercado productos de éxito, como el amplificador TR5, complemento de la Slimline, la radio Micro-6 (1964), que podía llevarse en la muñeca como un reloj de pulsera y el amplificador TR750, que permitía convertir la Slimline y la Micro-6 en radios para el coche.
Un año después sale al mercado la Micro-FM, que supondría un fracaso de ventas debido a errores en su funcionamiento que no se detectaron en su etapa de diseño.
Tras este fracaso, Sinlcair se reorientó al mercado de la alta fidelidad, lanzando el preamplificador Stereo-25 que se vendía exclusivamente montado en fábrica. Esto suponía un giro en la estrategia de Sinclair, que distribuía sus productos en kit, cobrando un plus a aquellos que los encargasen ya ensamblados. A estas alturas Sinclair Radionics ya disponía de un gran catálogo de productos de audio, que iba en aumento.
En abril de 1966, el equipo de diseño de productos de alta fidelidad incorporaría a Chris Curry. Fichaje que, años más tarde, resultaría fundamental para la entrada de la compañía en el campo de la computación.
Aquel año también vio la luz un proyecto ambicionado por Sinclair desde hacía muchos años: un pequeño televisor de 2 pulgadas, llamado Microvision. Se presentó en la Muestra de Radio y TV de Olympia en 1966. Este proyecto, por desgracia, nunca salió al mercado, debido a la dificultad de encontrar un tubo de rayos catódicos de ese tamaño (la tecnología de LCD no se desarrollaría hasta la década de los 70), además del excesivo consumo del mismo, que acortaba la autonomía del aparato, y numerosos errores en la etapa de pruebas.
A partir de entonces, los nuevos desarrollos de Sinclair se encaminarían fundamentalmente al mundo del hi-fi, en el que siguió cosechando grandes éxitos y algún que otro fracaso. Uno de los mayores éxitos comerciales en el sector de la alta fidelidad fue el sistema de audio por módulos Project 60.
En un nuevo intento de diversificación, Sinclair reorienta sus desarrollos al terreno de las calculadoras, decisión que marcaría el devenir de la compañía para las dos siguientes décadas. Por aquella época las calculadoras eran grandes armatostes dependientes de un transformador conectado a algún enchufe de pared.
Los ingenieros de Sinclair, liderados por Jim Westwood, hicieron posible la aparición de la primera calculadora de bolsillo del mundo, la Sinclair Executive, que se presentó al mercado en junio de 1972. Esto le valió a la compañía el premio Design Centre Award y unos jugosos ingresos, así como el liderato en el mercado de las calculadoras de bolsillo durante unos años.


Primer modelo de la calculadora Sinclair Executive (1972)

La buena marcha de la compañía, avalada por el nivel de ventas, lleva a Sincalir en 1973 a aumentar considerablemente el porcentaje de los beneficios de Radionics en investigación y desarrollo. Ese mismo año, Sinclair, en un inesperado movimiento, compra Ablesdeal Ltd, una sociedad instrumental cuya adquisición justifica como precaución hacia cualquier futuro contratiempo que pudiera ocurrir con Radionics. Algunos años más adelante, el papel de esta compañía será fundamental en los planes de Sinclair.
Mientras tanto, la gama de alta fidelidad se reforzaba con el Project 80 y el System 4000, un magnífico diseño de ingeniería aclamado por los expertos en alta fidelidad que, sin embargo, no tuvo fortuna en el mercado.
En 1974 se establece una nueva línea de negocios, dedicada a dispositivos de instrumentación. Personalmente, Clive Sinclair nunca demostró mucho interés en este tipo de dispositivos, los consideraba excesivamente aburridos. No obstante, era un mercado  rentable que había que aprovechar, y la compañía tenía los recursos y personal adecuados para desarrollar aparatos de medida.
El grupo de desarrollo de instrumentación electrónica correría a cargo de John Nichols, en quien Sinclair delegaría prácticamente todas las responsabilidades. Durante cinco años se diseñaron seis modelos de polímetro, un medidor de frecuencias y un osciloscopio, con una buena aceptación en el mercado.
Para no aburrirnos mucho, en la próxima entrada a este Blog estrenaremos la sección de  los juegos. En primer lugar analizaremos los que se incluían en las cintas de demostración que acompañaban a los Spectrum, junto con los manuales.

domingo, 7 de febrero de 2010

HISTORIA. Sir Clive Sinclair (I)

Antes de entrar de lleno en la evolución de los ordenadores Sinclair hasta llegar al Spectrum y posteriores, es necesario conocer a la persona que lo ideó todo: Sir Clive Sinclair.

Sir Clive Marles Sinlcair nació el 30 de Julio de 1940 en Londres, Inglaterra. Fue nombrado Sir en 1983. Era un genio autodidacta, que se destacó mucho antes de que Bill Gates se hiciera famoso engañándonos a todos con sus programas inacabados y copiados de otros. La diferencia entre Sinclair y Gates era que el primero no sabía vender sus productos como lo hace el segundo, pero aún así era un emprendedor increíble.

Su gran afición por las matemáticas y su facilidad para las mismas, asi como su habilidad con los artilugios mecánicos le llevó a diseñar, siendo adolescente, una calculadora que se programaba con tarjetas perforadas. Para hacer más simples las sumas, descubrió que era más fácil usar unos y ceros. Quedó muy satisfecho de su idea, pero se desilusionó rápidamente cuando comprobó que eso ya estaba inventado: es el sistema binario.

Siendo un fanático de las miniaturas, comenzó a interesarse por la electrónica y montó una especie de laboratorio en su dormitorio, en el que fabricaba pequeños amplificadores y radios para sus amigos y familiares. Tres semanas antes del examen de acceso a la universidad, publica un libro para los aficionados a la electrónica, en el que presenta un circuito de radio, con sus componentes para ser ensamblados por el comprador.

 Sir Clive Marles Sinclair

A los 18 años consiguió publicar un artículo en la revista de electrónica Practical Wireless. En poco tiempo se convierte en director de la revista. Durante una feria, conoce a un director de una editorial de libros técnicos y pasa a trabajar para él. Entre 1959 y 1962, Siclair publica 13 títulos para esta editorial, que explican el funcionamiento de circuitos electrónicos que él mismo había diseñado.Su primer libro fue Practical transistor receivers. Book 1, que gozó de diez reimpresiones.
Tras el éxito y la experiencia adquirida con sus publicaciones, Sinclair, al fin, consigue fundar su propia empresa de electrónica en Julio de 1961: Sinclair Radionics Limited. Su primer proyecto consistía en una radio de bolsillo para ser vendida en forma de kit.
En este punto hay que destacar que Clive Sinclair siempre buscó la forma de hacer sus productos lo más pequeños y baratos posibles, algo que ya se empezaba a hacer en el mercado oriental de la electrónica, pero que aún no se practicaba en occidente. De ahí la idea de vender sus productos en kit, para que sus compradores se los esamblasen en sus casas, ahorrandose el coste adicional que supone el montaje del mismo.
Al no tener suficiente dinero para financiar su proyecto, Sinclair se vio obligado a buscar un segundo trabajo. Se incorporó a la editorial United Trade Press como director técnico de la revista Instrument Practice. Trabajó allí hasta 1963, llegando a ser subdirector. Tras abandonar la revista se dedicó por entero a Sinclair Radionics. Durante el período en el que trabajó en Instrument Practice, estableció importantes contactos con distribuidores de componentes electrónicos, además de estrechar lazos con 36 fabricantes de componentes, llegando a acuerdos de compra de elementos rechazados en fábrica, que Sinclair trataría de recuperar.
En la práctica, esta especie de filisofía del reciclaje no ha de implicar una menor calidad en los productos finales. Que un componente sea rechazado por el fabricante sólo implica que no cumple con algunas de sus especificaciones, permaneciendo las demás plenamente operativas. La virtud de Sinclair fue recuperar los componentes cuyas funcionalidades aún intactas fueran las adecuadas para su uso en los kits que vendería Sinclair Radionics.
Se acercaban buenos tiempos para Sinclair y su nueva empresa.
En la próxima entrada de este Blog seguiremos viendo cómo poco a poco la trayectoria profesional de Sir Clive Sinclair llega hasta la informática, fundando Sinclair Research Limited.